LOS HECHOS DE LA NO ARQUITECTURA
Quisiera poner en tela de juicio, destruir, aplastar, menoscabar o eliminar por completo todo significado académico de
Haré esto porque sería iluso entender que el producto de casi toda esa verborrea de significados referentes al habitar de las personas con sentido da como resultado todo lo contrario a lo que se pretende aspirar y que, de hecho, constituye la gran mayoría de las construcciones sobre el planeta y en especial, sobre Chile. Me refiero a la "no arquitectura".
Si bien la mayoría de las personas (que ni siquiera podrán leer mis palabras) que poseen una casa como la mía (o sea la mayoría de las personas que vive como "la mayoría lo hace) podrían entender que están viviendo en una obra de arte. Poco conocen de Koolhass, García Huidobro les suena mas a un actor de teleseries, Klotz solo les recuerda una caja de vino y podrían fácilmente creer que Saha Hadid es una extremista Musulmana (cosa que no me consta falsa).
Pese a todo, todas esas viviendas (DE LOS QUE ALCANZAN A TENERLA -ya que ni siquiera he rosado el tema de los sin techo-) tienen mucho mas sentido para sus vidas, que el que pudiesen tener para las revistas del CA, El Croquis o CASABELLA. Tienen un sentido que va más allá de lo bella que pueda ser su morada, o de la diagramación de los espacios interiores o de la sensación de las texturas de los materiales, y esa importancia radica en la apropiación del territorio, en la consolidación de la valoración de sus derechos y por sobre todo en la dignidad de resguardar la vida de sus familias.
Tomándome de las palabras de Gabriel Salazar, en donde realza en valor heroico otorgado por las comunidades ante la designación autoritaria de los poderes militares sobre sus pretendidos, realzo también la redefinición de la disciplina de la arquitectura bajo la óptica de las comunidades que viven día a día el verdadero sentido de sus viviendas, ya que si no son ellos, quienes… y si no es ahora, cuando.







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